CULPEN A LOS APLAUSOS
Los aplausos generan un efecto empalagoso que trabaja sobre la vanidad del sujeto. Para el artista esto es muy delicado: no son pocos los que esperan el reconocimiento público de su obra, y una de las formas que adopta dicha constatación es la que guarda este procedimiento efusivo. Culpen a los aplausos nos previene, finalmente, de la contaminación palma contra palma y Carrasco ruega, en acto altruista por demás plausible, que no lo aplaudan. Tomás Watkins
- Año: 2020
- Colección: Letra y música
- Páginas: 100
- ISBN: 978-987-3988-39-4
